La importancia de la autoestima

A continuación vamos a hablar del autoestima, de lo importante que es sentirse bien con uno mismo, de los problemas que acarrea una baja autoestima y también hablaremos sobre la forma en que podemos mejorar nuestra imagen personal y el modo en que nos den los temas.

¿Qué es la autoestima?

 

En breves palabras, podemos decir que la autoestima es la opinión que tenemos nosotros sobre nosotros mismos. En el caso de tener una alta autoestima, eso significa que tenemos muy buena opinión sobre nosotros mismos, mientras que la baja autoestima significa que no nos valoramos, que pensamos que somos inferiores a los demás, y que no nos merecemos vivir con la misma dignidad que viven los demás.

Importante la autoestima

No conviene confundir tener un autoestima alta con presumir de sí mismo. No se trata de pensar que somos perfectos, ni de que lo hacemos todo bien. Simplemente tener una buena autoestima, es pensar que nos merecemos lo mejor de la vida, que estamos al mismo nivel que el resto de las personas, y que podemos amar y ser amados por igual. Nadie es perfecto y todos nos equivocamos, pero no por eso tenemos que sentirnos inferiores, o que no merezcamos lo mismo que los demás.

¿Pero porque es tan importante la autoestima?

importancia de la autoestima

La autoestima es importante porque nos afecta de manera directa. Muchas personas que carecen de una buena autoestima se sienten inseguras, tristes, despechadas, y suelen caer presas de la depresión. Entran en lo que se denomina un círculo vicioso, en el que cuanto más tristes están, menor es su autoestima, y cuanto menor es su autoestima, pero se sienten y más tristes están.

El caso contrario, es el de las personas que tienen un autoestima sana, y que a pesar de sus errores y de sus equivocaciones, tienden a fijarse únicamente en sus logros, aceptan las valoraciones de los demás, y aprenden que lo importante es avanzar e ir mejorando poco a poco, por lo que ningún fracaso les desmotiva. En este caso estamos hablando de un círculo virtuoso, en el que la persona en cuestión, cuanto más alta tiene la autoestima, mejor se siente, y cuanto mejor se siente, más alta tiene su autoestima.

Todos nacemos con la autoestima elevada. Un bebé se quiere muchísimo si mismo, llorará y exija que lo alimenten porque considera que se lo merece y porque sabe que en el fondo ha venido a este mundo a ser feliz. El bebé no se sentirá avergonzado por tener los pañales sucios, ni se sentirá mal por eructar después de la comida. Del mismo modo, a un bebé no le importará si le valoran o no le valora, cuando se siente bien sonreirá y se sentirá apreciado y valorado.

El problema viene cuando en alguna parte de nuestra infancia, alguna persona nos daña la imagen, y este hecho puede ser suficiente para que en el futuro se desarrolla en nosotros una baja autoestima. Esta persona puede ser nuestro padre, nuestra madre, o cualquier otra persona allegada nosotros. A veces, basta una simple reprimenda o una ridiculización en público, para que el niño tenga una mala imagen de sí mismo y desarrolle un miedo a equivocarse.

Por ello es muy importante en los primeros años de vida de una persona, los educadores, ya sean los padres o los profesores, traten de cuidar y de potenciar una buena autoestima. Valorando siempre las cosas que hacen bien, y ayudándole a sentirse amado y valorado.

Si por la razón que sea, usted no siente que tiene una buena autoestima, entonces necesitas trabajar en ello. Necesitas comenzar a tener una imagen mejor de ti mismo y a mejorar en general la calidad general de tu vida.

Leave a Reply